Este tipo de boquillas producen, como su propio nombre indica, un chorro de agua muy espumoso en forma de abeto. Este chorro espumoso, de aspecto suave, crea un fuerte contraste con otro tipo de chorros en las fuentes ornamentales.
Estas boquillas-para-fuentes se deben instalar a una altura determinada porque dependen del nivel del agua. Si el nivel de agua baja, el chorro aumenta su altura disminuyendo por tanto su diámetro y viceversa. Cuando se produce oleaje, el chorro de agua fluctúa en altura continuamente.
Como se puede ver en las imágenes de fuentes ornamentales que hay más abajo, este tipo de chorro es una buena elección para fuentes de exterior e interior por su agradable aspecto espumoso. Son especialmente atractivos iluminados por la noche.



