Las boquillas para fuentes, conocidas como Cascadas, producen una figura de agua ancha en su parte inferior y que asciende terminando en pico como una ola. A diferencia de otras boquillas-para-fuentes, dependen del nivel de agua y por eso deben ser instaladas a una altura determinada. Si el nivel de agua baja, el chorro de la cascada aumenta su altura disminuyendo, como consecuencia, su diámetro y viceversa.
De producirse oleaje, el chorro de agua fluctúa en altura continuamente. Es conveniente que la fuente ornamental tenga rebosadero y rellenador para regular el nivel del agua. También se puede instalar un sistema antioleaje para evitar las fluctuaciones en altura.
Este tipo de boquillas son una buena elección para fuentes de exterior ya que producen un chorro de agua impactante y notablemente resistente al viento.



